Príncipe Valiente, de Harold Foster (edición de Manuel Caldas).

Hay muchas formas de editar cómics. Se pueden editar como un mero producto de consumo rápido, con malos materiales, de cualquier forma, sin corregir siquiera los textos. Editar mal, vaya. O se puede editar como está editando el señor Manuel Caldas esa obra maestra que es Príncipe Valiente, cuyo tercer volumen recibí por correo el sábado pasado. El trabajo de este hombre es tan abrumador, que me siento obligado a aportar mi granito de arena a que se conozca, para devolver de algún modo este regalo que nos hace. Sí, regalo, porque Caldas, para seguir con la edición en castellano de su obra, se conforma con no perder dinero. Luego contaré el porqué.

Photo Sharing and Video Hosting at Photobucket Es una edición jodidamente buena. Punto. La mejor que se puede hacer, al menos por el momento. El que quiera buscarle los tres pies al gato (que los hay: esta edición lleva suscitando la polémica desde que salió el primer tomo) te dirá que si la tapa dura, que si el color, que si la abuela fuma. Pero todo se cae por su propio peso cuando uno abre uno de los tomos y empieza apreciar el trabajo, el amor por lo que está editando que Caldas se ha dejado ahí, en cada ejemplar. El tamaño es suficientemente grande como para apreciar adecuadamente el detallado dibujo de Foster, y además evita la necesidad de resumir textos para que entren en espacios minúsculos que tienen otras ediciones. El trabajo de restauración le ha llevado horas infinitas, es un trabajo meticuloso y duro que le ha permitido recuperar el trazo original de Harold Foster, en blanco y negro, porque el color original no puede recuperarse a día de hoy, y el color de las reediciones actuales es así de bueno:

Photo Sharing and Video Hosting at Photobucket El que prefiera esto, tiene un problema.

A la inconmensurable labor restauradora de Manuel Caldas, hay que unir el diseño de Jesús Yugo, precioso, y la traducción (sin cobrar un duro) de Rafael Marín, apasionado reconocido de Príncipe Valiente, cosa que se agradece (algunos errores de traducción de la edición de Planeta, que es la otra que tengo en casa, eran de traca: valga como ejemplo traducir “boar” por oso en lugar de jabalí, demostrando que el traductor ni conoce la obra, ni la tiene delante cuando traduce).

Las circunstancias que rodean la edición son especialmente difíciles: sin entrar en pormenores (porque los propios Caldas y Marín prefieren que así sea), un problema de derechos impide que la colección se siga distribuyendo en tiendas, como ocurrió con los volúmenes uno y dos, que fueron un éxito de ventas que prácticamente agotaron las tiradas. La situación actual le permite al editor vender al territorio español únicamente por vía postal. Éste es el motivo de que simplemente aspire a cubrir gastos: ha calculado que se necesita vender trescientos ejemplares para ello. Conmigo desde luego va a contar, hasta donde él pueda llegar. En lugar de discutir, o cagarse en los culpables de esta nueva situación (tan incómoda para el lector como para el propio Caldas, que sale muy perjudicado de ello), hay que apoyar la edición comprándola, así de sencillo. Cada tomo sale por veinticinco euros, más cinco de gastos de envío. Parece caro, pero creedme, no lo es. Caro es pagar diez euros por un tomucho editado con desgana, traducido por preescolares y maquetado por chimpancés. Y sé de lo que hablo, que tengo la habitación llena.

Así que si alguno os animáis, ésta es la dirección a la que hay que enviar el giro postal:

Apartado 222 4490-909 Póvoa de Varzim PORTUGAL

Y éste es el correo electrónico de Manuel Caldas, para cualquier duda o comentario sobre Príncipe Valiente. Como se ve por la dirección Caldas es portugués, pero se le puede escribir en castellano sin problemas. Doy fe de que responde muy rápidamente:

mcaldas59@sapo.pt

En cuanto al material en sí, poco se puede decir salvo que es uno de los clásicos absolutos de la historia del cómic. Es simplemente imprescindible. Foster fue no sólo uno de los más grandes dibujantes que ha dado el medio, sino que ha influído a varias generaciones de artistas de una forma evidente. Observad este ejemplo, una de las más espectaculares viñetas de la serie, incluida en este tercer tomo:

Photo Sharing and Video Hosting at Photobucket Pinchad en la imagen para verla a un tamaño lógico.

La viñeta muestra el momento en el que el rey Arturo descubre a sus caballeros los signos de la tortura a la que los vikingos han sometido a Val. Al margen del evidente dominio de la anatomía, de las luces y de la perspectiva, hay que fijarse en la composición de la escena: Valiente como eje central, junto al rey y todos los caballeros desplegados frente a ellos. Y sobre todo destaca la increíble pericia de Foster: las terribles heridas del protagonista no se muestran directamente al lector, si no que las imagina al observar las expresiones de los caballeros que sí las ven, expresiones que van de la ira a la incomprensión, pasando por el asombro, el dolor… Magistral.

Pero no es sólo el increíble dibujo de Foster. Ni su agradable sentido del humor, ni siquiera la apabullante labor de documentación que realizó (¡y sin google! ¿os lo podéis creer?). No, Príncipe Valiente no es un tebeo más. Es una obra enriquecedora que además de ofrecer un extraordinario sentido de la aventura trata los temas universales que aparecen en cualquier clásico. Es una historia acerca del paso del tiempo: lo que cambia, y lo que es inmutable. Sus protagonistas son humanos y como tales se equivocan, y son víctimas de la ira, la envidia, la codicia… Val, al contrario que otros héroes del cómic de su época, no gana siempre. Sufre amargas derrotas y la pérdida de seres queridos. Y sin embargo, se intuye optimismo, la idea de que todo dolor es pasajero. En Príncipe Valiente Foster rehuye la corrección política (eran otros tiempos), a la vez que crea a partir de los mitos artúricos un mundo pseudohistórico situado en algún momento tras la caída del imperio romano, en el que conviven personajes y situaciones de lo menos cinco siglos, en un ambiente obviamente romántico pero que no oculta la violencia inherente a la época, ni tampoco la existencia de esclavos ni los saqueos como práctica habitual, a la que recurren incluso “los buenos”. A lo largo de todos los años que dura la serie, Valiente viaja a África, a América, a tierra santa. Foster incluso llegó a visitar muchos de los lugares a los que quería llevar a Val con el fin de documentarlos correctamente.

Y si bien él era un dibujante plenamente maduro cuando inició Príncipe Valiente, como guionista lo vemos evolucionar casi en cada plancha. Aún en el tomo tres el autor está en plena búsqueda del tono definitivo con el que se sentirá cómodo, con el ritmo adecuado para la serie. Así, por ejemplo, se observa que en un principio no tiene reparos en mostrarnos el elemento fantástico como parte del mundo de Valiente (ese jardín de Merlín, lleno de duendes y hadas), para poco a poco ir desplazándolo, hasta el punto de que el propio Merlín confesará a Val que todo es truco e ilusión, pese a lo cual en ocasiones excepcionales veremos auténtica magia, o incluso apariciones de dioses, aunque siempre de un modo ambiguo, no explícito (y por tanto más interesante).

En definitiva, un clásico atemporal que a pesar de tener setenta años de antigüedad se mantiene totalmente fresco, divertido y apasionante. Una de las obras cumbre del cómic, que ningún aficionado debería dejar de leer al menos una vez, y que se mantendrá viva para siempre. Una vez más: gracias, señor Caldas.

Anuncios

2 thoughts on “Príncipe Valiente, de Harold Foster (edición de Manuel Caldas).

  1. Hola, buenos días,
    En una recopilación de los títulos, de artistas del cómic, de cara a listar compras y programarme las.
    He llegado a la obra de Harold Foster, que me a acompañado desde mi niñez con unos poco números de la antigua editorial Dolar.
    Ya de mayor adquiri la edición de Heroes del Comic en color hace ya muchos años, la colección editada por Burulan Ediciones.
    Esta versión es coloreada, no como la de la Edición Dolar primera.
    Si la versión que mencionas en este post, corresponde a una versión de tamaño grande y en blanco y negro, estaría muy interesado en adquirirla para recuperar la limpieza de las lineas del los originales.
    Quedo a la espera de tus noticias. Un cordial saludo de un enamorado de los trazos de Harol Foster.

    Francisco de Javier Barberá
    ColordeColores@movistar.es

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s