Las cifras de venta del cómic en España.

Intentar analizar las cifras de ventas de cómics en España es lo más parecido a hacer un puzzle que hay en este mundo. ¿Por qué? Porque, desde hace ya muchos años, esas cifras son secretas. Ninguna editorial las publica de forma sistemática, por lo que directamente la mayoría de piezas de ese puzzle no están. Lo único que podemos hacer es colocar lo mejor posible las que tenemos e intentar imaginarnos el resto.

Como hago siempre que puedo, empiezo mirando los escasos datos oficiales que hay. Para ello recurro al informe sobre comercio interior del libro publicado por la Federación de Gremios de Editores para el año 2007 —el de 2008 aparentemente no está editado aún— en el que se dedica cierta atención al tebeo. Son datos muy generales y por ello engañosos, no hay diferencia de géneros, y no me queda claro si están incluidas las colecciones mensuales de grapa o se consideran -sería más acertado- revistas, pero merece la pena prestarles atención como punto de partida. Según el informe, en el año 2007 se publicaron 1.582 títulos de cómic en España, con una tirada media de 13.344 ejemplares. En los años anteriores las tiradas medias fueron de 8.347 (2004), 12.187 (2005) y 9.852 (2006). Son pocos años para establecer una tendencia, pero parece que se alternan años de más producción con otros más conservadores. Pero cojamos los datos de 2007 y comparémoslos con los de literatura. Para esa categoría, el informe da unas cifras de 13.357 títulos y 6.443 ejemplares de tirada media. Viendo esto, se puede pensar que el negocio del cómic no está tan mal: la tirada media es más del doble que la de los libros. En cambio, el número de títulos es de sólo un 10%. La comparación hay por tanto que matizarla, porque, aunque a mí me parece necesaria para entender la situación del tebeo, hay diferencias que las cifras frías no muestran. Y aquí tengo que hacer un inciso: mucha gente compara ambos mercados igual que estoy haciendo yo, pero, aun conociendo bien el del cómic, no siempre se conoce bien el del libro. Muchos se piensan que todo es códigos da vincis y niños con pijamas, pero se están equivocando terriblemente. La inmensa mayoría de los títulos que se editan en España tienen unas tiradas que no pasan de los 1.500-2.000 ejemplares. Y menos incluso. Son centenares de libros que se publican sin publicidad, sin que nadie se entere, pero están ahí. Agotar una tirada tan reducida ya se considera un exitazo. La mayoría de las veces se vende la mitad y con eso basta a las pequeñas editoriales para ir tirando. Repito: esto es lo más normal. Los best-sellers son excepciones a la norma. Una editorial pequeña o mediana se mueve en estas cifras, y luego con suerte pilla uno o dos títulos que se muevan en torno a los 10.000 ejemplares y con eso cuadran las cuentas. Y tengamos en cuenta además que en las cifras que da el informe se incluyen infinidad de publicaciones de fundaciones, editoriales que son una persona o asociaciones varias que bajan de los 1.000 ejemplares —y de los 100—. Por eso la tirada media es tan baja. Los cómics no cuentan con esa microedición salvo a un nivel anecdótico, por eso la cifra es aparentemente alta. Esta es una clave para interpretar los datos; la otra es que con un número de títulos editados tan bajo, las excepciones se notan mucho más y deforman las medias en mayor medida mientras que en libro los best-sellers no inciden tanto.

Rebuscando en internet he conseguido encontrar algunos datos dispersos, algunas cifras de venta que me van a permitir dibujar un poco el cuadro completo, confrontándolos con los datos del informe del mercado interior del libro. Decía antes que las excepciones distorsionan los datos. Y la excepción con mayúsculas en el cómic español no es otra que Mortadelo. Álvaro Pons estimaba en un post de su Cárcel de Papel hace un par de años que Mortadelo, entre novedades y reediciones, movía entre el 15 y el 25% del total del mercado. No hay nada ni remotamente parecido en el mercado del libro: ninguna novela permite la analogía, ninguna ha significado jamás tanta cuota de mercado. Yo calculo que al año las ventas de Mortadelo bien pueden llegar al millón de ejemplares, tranquilamente. Si lo retiramos de la ecuación, la cifra de tirada media se nos quedaría en la mitad, o incluso menos. Pero es que si además quitamos Astérix —se dice que cada álbum ronda entre los 200.000 y 300.000 ejemplares vendidos— y Tintin, que son los únicos dos títulos que pueden seguir, siquiera de lejos, la estela de Mortadelo en cuanto a ventas, la tirada media se reduciría aún más. El secreto de estos tres títulos es que, además de gustar en general al aficionado al cómic, tienen algo más importante: una legión de seguidores de los personajes que no leen ni probablemente leerán nunca otros tebeos. Son lectores de Mortadelo, Tintin o Astérix, no lectores de cómics.

Lo que queda es un mercado con unas cifras mucho más modestas. En superhéroes, se dice —y es imposible comprobarlo mientras las editoriales no suelten prenda— que las colecciones más vendidas de Panini, o Forum cuando aún tenía los derechos de Marvel, estarían alrededor de los 5.000 ejemplares por tirada. Imagino que estas cifras corresponden a Spiderman, Patrulla-X y X-Men, y quizás Los Vengadores, que desde que los destrozó Bendis venden bastante más. El resto de las colecciones se moverían en cifras aún más bajas. De las ventas de DC por parte de Planeta se dice de todo, y poco bueno. La mayoría de las colecciones, a excepción de las de Batman, parece ser que tienen ventas de chiste, y se editan simplemente porque van en el paquete que incluye no sólo a Batman, sino también Sandman, Watchmen, V de Vendetta y Dark Knight Returns, que son lo más parecido a un superventas que tiene el género de superhéroes. En una entrevista de hace un tiempo, Alejandro Martínez Viturtia, editor Marvel de Panini —y antes de Planeta-Forum— desvelaba que el mayor éxito de ventas había sido el número uno del coleccionable “rojo” de Spiderman: 110.000 ejemplares de una tirada de 150.000. Esta cifra, que parece brutal comparándola con los 5.000 de los que hablaba antes, en realidad es ridícula. Pensémoslo: 150.000 como mayor éxito de la editorial en más de seis años, en un país de 46 millones de habitantes. Y hablamos de tebeos con clara vocación comercial masiva, y en este caso apoyado por el estreno de una película y al precio de un euro, con distribución en quioscos y cartón publicitario para que se viera bien.

Respecto a las más pequeñas, en la misma entrevista que mencionaba en el anterior párrafo informaba Javier Zalbidegoitia de Astiberri que el tebeo que más había vendido en la corta vida de la editorial había sido el primer tomo de la edición a color de Bone, con 15.000 ejemplares. Bajo los parámetros de Astiberri, un auténtico bombazo. Hernán Migoya daba hace diez años alguna cifra de la editorial La Cúpula, explicando que los álbumes de material independiente rondaban los 2.000 ejemplares, con la notable excepción de Odio de Peter Bagge, del que tiraban 10.000. Es una cifra que por lo que he podido leer parece bastante adecuada para aplicarla al tebeo independiente americano y al europeo de editoriales como Sins Entido o la propia Astiberri. En cuanto al manga, me temo que la gente está muy equivocada: es cierto que algunas colecciones venden “muchísimo”… pero la enorme cantidad de novedades, editadas con la intención de saturar más que de asentarse y crear un mercado sólido, no tienen ni por asomo unas ventas comparables a los más vendidos, estando en realidad a la par con los cómics de superhéroes. La única cifra precisa que he encontrado es la del tebeo más vendido en la actualidad si exceptuamos la tríada Mortadelo-Tintin-Astérix: Naruto. El veterano editor de Glenat Joan Navarro, uno de los pocos que ofrece transparencia en las cifras de venta, hablaba hace poco de unas tiradas de 40.000 ejemplares y unas ventas en torno a los 32.000 ejemplares. Y estamos hablando de uno de los éxitos editoriales de los últimos años, ojo. Glenat tiene otro, bastante sorprendente. Las reediciones y el nuevo material de Esther y su mundo tiran tanto del factor nostalgia que fue el álbum más vendido de la editorial en 2006. Me queda, por último, hacer mención del otro fenómeno editorial de los últimos tiempos: la revista de cómics Witch, dedicada a un público infantil mayoritariamente femenino. 70.000 ejemplares vendidos de tiradas de 140.000.

¿Qué podemos sacar como balance de todo esto? Pues que las cifras en las que se mueve el negocio del cómic en España son, salvo tres o cuatro excepciones contadas, muy pequeñas. A un tebeo le basta vender 32.000 ejemplares para ser el gran éxito del mundo editorial. Una editorial pequeña como Diábolo Ediciones vende 4.000 de El joven Lovecraft y dan saltos —y con razón.

Ventas modestas, entonces. Pero, ¿realmente están tan alejadas del mercado del libro con el que las compara al principio del artículo? Ésa es la clave: depende de dónde miremos la respuesta será una u otra. Porque si un álbum de, por ejemplo, Jason Lutes o David B. vende entre 1.000 y 2.000 ejemplares, estamos hablando de las mismas cifras de venta de la inmesa mayoría de libros, luego no podemos hablar de fracaso: son números que están ajustados a lo que es el mercado español totalmente. Las editoriales especializadas en ese material, como Sins Entido o De Ponent, cuyos tebeos son, por intención, temáticas y grafismo, claramente minoritarios, serían el equivalente a Anagrama o Lengua de Trapo, que se mueven, en casi todo su catálogo, en esas mismas cifras. Es más, teniendo en cuenta los porcentajes tan dispares de lectores de cómics y de libros, me parecen hasta positivas las ventas de esos tebeos. Con ellas, además, van tirando. Es cierto que un mercado así es limitado, muy inestable y susceptible a la crisis, y que los riesgos que se asumen al publicar material desconocido o poco comercial, pero no se puede pedir a un cómic de este estilo que venda más de lo vende su equivalente en novela: bastante es que lo iguale. Se puede decir que con estas ventas los autores españoles no pueden vivir de su trabajo, y es muy triste, y espero que cambie algún día, pero, ¿qué porcentaje de escritores vive de sus libros? ¿un 1%? No, para mí el problema no es que David B. no venda 300.000 ejemplares. El problema es que los grandes grupos editoriales con las franquicias que se supone que tienen que vender a espuertas no lo hacen. El tebeo comercial que más vende es Naruto con 32.000. Los superhéroes mucho menos, aunque es verdad que incluso en EE UU hace años que van en caída libre -150.000 ejemplares de media el tebeo más vendido de cada mes por la distribuidora Diamond, la más poderosa del país.

En realidad se puede afirmar que el mercado del tebeo es una réplica en miniatura del mercado del libro, pero al publicarse una décima parte de los títulos, hay menos margen de maniobra si cabe. La única diferencia, que no es poco, es que en el libro hay quince pelotazos al año y en el cómic dos o tres como muchísimo, y en todo caso con cifras más bajas. Esos best-sellers son los que sanean la industria, pero cuando hablamos de un porcentaje de mayores de catorce años de españoles que leen tebeos que ronda el 15%, ¿qué queremos? ¿Que X-Men venda lo mismo que La sombra del viento? Con esos datos no puedo entender, salvo como un intento de huir hacia delante quemando las naves, que cada año crezca el número total de títulos publicados, ¡aunque esté bajando la facturación! Mis limitados conocimientos de economía me temo que no me dan para entender esto. Se han metido grupos editoriales como Alfaguara y Random House/Mondadori a publicar tebeos, hay atención mediática —aunque sea en la mayor parte de los casos por chorradas y llena de erratas—, pero el mercado no crece. El número total de compradores es siempre el mismo. Otro problema es el precio: los tebeos son caros. 12’69€ de precio medio frente a los 10€ de los libros para un producto que hasta hace poco se presuponía popular es excesivo. Pero esto es una pescadilla que se muerde la cola: con esas tiradas, con esas ventas, el margen de beneficios es tan pequeñito que a ver quién es el guapo que se arriesga a bajar los precios y rezar por que haya un aumento de ventas que lo compense. Tampoco es que eso sea la panacea universal. Recordemos que el número uno del coleccionable de Spiderman valía solo un euro —y tenía si no recuerdo mal sesenta y cuatro páginas— y vendió lo que vendió. Las Bibliotecas Marvel tenían precios populares, y en su día desde la editorial se insistía en que funcionaban bien… Pero el formato acabó desapareciendo, por falta de ventas, como es obvio. Muchas veces no hay adecuación entre formato y contenido en cuanto a calidad: no se puede vender un material de consumo rápido como es el 90% del tebeo de superhéroes con tapas de lujo y papel satinado a veintitantos euros el tomo. Pero insisten, porque prefieren ir a tiro hecho y vender cuatro a ese precio a los de siempre que cuatrocientos a un público genérico voluble y menos previsible. Allá ellos. Las editoriales pequeñas, como se está demostrando día a día, son un pelo más adaptables, y dentro de sus posibilidades y de su modelo —ojo, que es igualmente precario: muchos editores ni siquiera viven de editar— le están sacando más partido a sus catálogos que las grandes, además de beneficiarse más, por la naturaleza de sus publicaciones, de la venta en grandes superficies que cada año crece más en porcentaje del total.

En todo caso, y por ir acabando, que ya es hora, todo el mundo parece coincidir en que esta situación no va a durar, y estoy de acuerdo. Las ventas van a caer, están cayendo ya, y todo el mundo tendrá que reajustar su catálogo y sus planes editoriales. Las grandes más que las pequeñas, claro. Las novedades que publica al año Astiberri, por ejemplo, que pueden estar entre las treinta y las cuarenta, son realistas respecto al tamaño de la empresa y sus posibilidades en el mercado en cuanto a ventas. La locura de Panini y especialmente Planeta, no lo es. El año pasado Planeta sacó más de cien novedades para el Saló del Cómic de Barcelona. Es un disparate. Sencillamente no hay compradores para todo eso. Además tiene una consecuencia a largo plazo, y es que los puntos de venta no tienen espacio para tanto stock y los productos desaparecen a mucha rapidez. Las editoriales pequeñas se preocupan por ir reeditando el catálogo que se va vendiendo, pero las grandes rara vez lo hacen. Les da igual. En fin, veremos, en lo que queda de año, que va a ser de órdago, cuál de los dos modelos sale mejor parado y, sobre todo, quién queda en pie y quién se hunde.

Anuncios

One thought on “Las cifras de venta del cómic en España.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s