Tú me has matado, de David Sánchez.

Photo Sharing and Video Hosting at Photobucket

Otra agradable sorpresa que me ha deparado la biblioteca al permitirme leer un cómic que en un principio iba a dejar pasar de largo: Tú me has matado.

El autor, un para mí ilustre desconocido David Sánchez, a partir de unas nadas disimuladas influencias poderosas —explicitadas en la contracubierta— crea un relato extraño y perturbador en el que pone mucho en juego… y no sale mal parado. Se cita a David Lynch como una de esas influencias, y es cierto que hay mucho de Lynch en Tú me has matado, al menos del que yo conozco, el Lynch de Twin Peaks. Personajes delirantes, radicales, de conductas sexuales perturbadas en un sentido u otro, insertados en una atmósfera entre onírica y alucinada, creada sobre todo por el acertadísimo color aplicado por Sánchez, que dota a los escenarios de una cualidad opresiva muy acertada —los cielos naranjas, las paredes violetas, azules o verdes, siempre colores planos, sin gradación—. Sánchez mueve a su reparto por un pueblo indeterminado del medio oeste americano, y exagera todos los tópicos de esa América profunda que todos conocemos tan bien a través de la cultura popular. Policías corruptos de gatillo fácil, logias satánicas y racistas, putas, evangelistas, el inmenso desierto… todo deformado al extremo, quizás demasiado: en algún momento creo que Sánchez se pasa de rosca y va muy lejos, no por la violencia o la escatología, que son parte de su propuesta, sino porque no hay contraste y así alguna situación no impacta tanto como podría.

Pese a esta objección, el conjunto resultante es bueno. Sánchez es buen dibujante y mejor narrador, y con una planificación aparentemente simple consigue, paradójicamente, una estructura compleja en la que siempre va a por el más difícil todavía y que remata satisfactoriamente con una pirueta narrativa final que engancha, en bucle temporal, el final del cómic con su inicio, y que es lo mejor del tebeo.

El problema de Tú me has matado es otro. Excelente desarrollo, sugerentes escenas, diálogos atractivos… Pero casi nada original. Su baza es su mayor lastre: demasiado Lynch, demasiado Burns, demasiado Clowes. Demasiado esclavo de esas referencias que hacen de Tú me has matado un cómic interesante, Sánchez no trasciende las mismas y se queda en una versión. Muy digna, pero versión al fin y al cabo. Es totalmente disculpable en una primera obra —ya quisieran muchos empezar tan arriba—, pero es imprescindible para que llegue a ser un grande que encuentre una voz propia.

En todo caso, Tú me has matado es un buen tebeo. Desasosegante, sugerente y con un gran final. La edición de Astiberri, excelente, pero volvemos a lo de siempre: no sé hasta qué punto es la mejor manera de presentar a un autor novel y darle la máxima difusión plantarle una tapa dura para ochenta páginas a quince euros, y más teniendo en cuenta que varios capítulos del cómic ya habían aparecido previamente en El Manglar. Sánchez, supongo, no tendrá mucho que ver con eso. De cualquier manera, un autor a seguir en el futuro muy de cerca.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s