Agencia de detectives Black Diamond, de Eddie Campbell.

Photo Sharing and Video Hosting at Photobucket

Ante cualquier novedad con el nombre de Eddie Campbell en la cubierta lo que cualquier persona de bien debe hacer es abalanzarse sobre ella sin miramientos, y ya se verá luego qué pasa. Así lo he hecho con Agencia de detectives Black Diamond, una de las pocas novedades del Saló que he comprado o voy a comprar, al menos de momento —espacio y economía obligan.

Y no es, claro, el Campbell genial que nos topamos el año pasado en Alec y El destino del artista. No tiene mucho que ver, tampoco: Agencia de detectives Black Diamond no es un cómic autobiográfico, sino todo lo contrario: puro género. A caballo entre el policial y el western, eso sí, lo que le confiere al tebeo cierta originalidad que siempre se agradece.

La propia cubierta —de lo mejor del tebeo— ya adelanta que se va a jugar al folletín décimonónico, aunque sea simplemente en lo argumental; formalmente, el cómic es puro Campbell. A color, además, en la línea del que disfrutamos en El destino del artista. Y hay que decir que si aún queda alguien por ahí que piense que este hombre no sabe dibujar o que sólo hace garabatos, si con este tebeo no cambia de opinión es que ya no tiene remedio. Pero es espectacular de verdad, una delicia gráfica en la que se nota muchísimo cuánto ha disfrutado haciendo este tebeo, pensando la composición de sus páginas, trabajando en cada personaje y en sus expresiones. El dibujo es, en esta ocasión, lo mejor.

¿Y el resto? Bueno, la historia tiene buen pulso, avanza que da gusto, y la historia de crimen misterioso que la policía tiene que resolver es verosímil y no se tiene nunca la sensación de que te están tomando el pelo, tan habitual en un género que tira de deus ex machina casi siempre. El problema no está ahí, sino más bien en que todo es un poco frío, empezando por los personajes, que aunque hay alguno llamativo, en general les falta carisma.

Creo de todas formas que es intencionado esto por parte de Campbell. El interés por recrear ambientes y género está siempre por encima de la historia en sí y los personajes, de manera que intenta interesar al lector no por lo que lee sino por cómo se lo está contando y por lo recuerda. Si se entra en el juego que se propone, perfecto; si no, queda un tebeo de un autor que siempre sabe lo que se hace y que tiene una manera personal y única de contarlo, además de que tiene algún detallito con onomatopeyas o bocadillos que para el que guste de la experimentación del lenguaje del tebeo son una delicia.

Claro, es verdad que para ser un cómic de Eddie Campbell parece poco, pero todos los días no son fiesta. Sigue mereciendo la pena, creo, y más en la excelente edición de Astiberri, que siempre echa el resto con este autor y tira de sus mejores colaboradores. Puede que quede un tanto sepultada entre tanta novedad salonera, pero creo que merece que se le eche un vistazo, y más si como es mi caso se es incondicional de este hombre.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s