Four Color Fear, de VVAA.

Photo Sharing and Video Hosting at Photobucket

Wally Wood, Joe Kubert, Bob Powell, Jack Cole, Al Williamson… Decir que te gusta el cómic es una afirmación incompatible con no leer este magnífico volumen que nos ofrece, de nuevo impecablemente, Diábolo Ediciones: Four Color Fear.

Los de arriba son sólo una pequeña muestra de todos los grandes autores que pueden encontrarse en esta antología, compuesta de historietas seleccionadas con un criterio excelente, de manera que, cuando uno lo finaliza, se tiene una visión general perfecta del panorama editorial del cómic de terror más allá del publicado por EC Comics durante los cincuenta. Más allá de ese criterio y del mimo y cuidado con los que se ofrecen estas reediciones que respetan a rajatabla el color original, lo verdaderamente importante de este recopilatorio es que gracias a su aparato crítico, demasiado infrecuente en publicaciones de historieta, trasciende el mero afán compilador para convertirse en un trabajo académico que interesará, independientemente de que guste el terror o no, a cualquiera interesado en la historia del cómic. Así, en las páginas finales Greg Sadowki ofrece unos apéndices magníficos, que complementan la lectura de las historias con datos históricos acerca de las condiciones en que se produjeron, incidencias editoriales, datos biográficos de los autores, declaraciones de los mismos extraídas de diversas fuentes… Además, se ofrece un completo índice de revistas de terror, que terminan por configurar un trabajo exhaustivo y riguroso que se disfruta y aporta tanto como las historietas en sí.

Y entre éstas, ¿qué va a encontrar el lector? De todo, como es lógico. Si Strange Suspense, el tomo dedicado a Steve Ditko publicado el pasado año, ofrecía como principal aliciente observar la evolución de un solo artista, Four Color Fear se centra en ofrecer un panorama lo más amplio posible de una época concreta, reproduciendo al menos una muestra —en algunos casos, más— de los autores más representativos. Hay vacas sagradas como las mencionadas al inicio que daban sus primerios pasos, en ocasiones con estilos difícilmente identificables. Pero se ofrecen también historias de autores hoy casi completamente olvidados, como los englobados en el Iger Studio, Reed Crandall, Howard Nostrand o Rudy Palais. Las hay mejores y peores, como es lógico, más o menos innovadoras, más o menos típicas. Algunas tienen un marcado humor negro, otras recurren al final moralizador en el que el destino castiga al malvado, otras son excusas para desatar el experimento gráfico. Tenemos monstruos clásicos —vampiros, zombis, demonios y fantasmas— y modernos —fruto de la ciencia, como la pared de carne—, mad doctors, venganzas, celos, lujuria, sexo insinuado pero perturbador, amputaciones, jeringuillas, drogas, y en definitiva, todo lo que escandalizó al doctor Wertham. Los diferentes autores permiten observar diferentes visiones del mundo y del ser humano: en algunas historias hay buenos y malos claros, en otras, todos los personajes son víctimas de su maldad. No faltan las historias en las que la amenaza es más abstracta, o en las que directamente no hay tal y el terror se consigue con herramientas más psicológicas, aunque otras muchas recurren a los elementos canónicos para provocar rechazo y atracción a partes iguales en sus lectores.

Partiendo del hecho de que todas son relevantes por uno u otro motivo, y por ello están en la antología, yo destacaría, sobre todo: Corpses… Coast to coast!, del Iger Studio, una delirante sátira en la que los zombis se organizan en un partido político y llegan a controlar los gobiernos de todo el mundo, para acabar destruyéndolo con armas atómicas; Corpse that came to dinner, de Reed Crandall y Mike Peppe, inverosímil por completo pero cuya audacia la hace muy divertida; la impresionante a nivel gráfico The maze master de Lou Cameron, que relata diferentes viajes a mundos extraños, y cuya primera splash recuerda poderosamente al futuro Jim Steranko por su capacidad para trasladar al dibujo la psicodelia; Swamp Monster y Nightmare World del que a nivel personal ha sido mi mayor descubrimiento en esta antología, Basil Wolverton, un dibujante impresionante y con un estilo personal que me resulta tremendamente actual; Chef’s Delight por Dick Beck y Bill Savage, en la que se representan los malos tratos conyugales de una manera tan explícita que incluso hoy incomoda bastante; Colorama, de Bob Powell, quizás la mejor historieta del volumen, una pequeña obra maestra muy avanzada para su época; The Wall of flesh, de nuevo de Powell, y de nuevo un trabajo impresionante, con esos inolvidables relojes fusionados con la pared de carne absorbiendo a la enfermera; y What’s happening at 8:30, de Howard Nostrand, una imaginativa historia sobre una bacteria en la que, para que lo sepan los defensores del glorioso B/N, el color juega un papel ambiental imprescindible.

Como imprescindible es, lo diré una vez más, Four Color Fear. Se aprende tanto como se disfruta y, guste más o menos el género, los autores publicados son en su mayoría maestros, o, cuando menos, profesionales solventes que representan toda una época y un modelo de negocio. Dos reflexiones para terminar: la pregunta siempre presente durante toda la lectura: ¿qué habrían sido capaces autores de esta talla sin las imposiciones temáticas y formales que determinaban su trabajo? El talento, como dicen muchos, está por encima de esas limitaciones, pero lo condicionan, sin ninguna duda, y, estoy convencido, resultan a la larga frustrantes para los verdaderos genios, de los que hay un buen puñado en el volumen. Y la segunda, a modo de rectificación: leyendo Four Color Fear he entendido de veras la conexión cómics de horror-underground que postulaba Santiago García en La novela gráfica y que yo no terminaba de ver del todo clara. Pero leyendo a Wolverton, es inevitable no cambiar de opinión.

En definitiva, una lectura obligada, incluyendo, no me sean vagos, las notas finales. Diábolo, queremos más.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s