2013: Lo mejor de lo mejor.

Bueno, después de haber dado la chapa con el texto anterior, toca ir a lo concreto. Los cómics que se han publicado durante 2013. No voy a ser demasiado descriptivo, y me perdonaréis que no enlace las reseñas que he escrito durante el año sobre muchos de ellos, pero lo que me interesa ahora es el paisaje general que se dibuja. Ya hay, a estas alturas, varias listas interesantes, por ejemplo el repaso que hizo Alberto García Marcos para Número cero o la que publicó Santiago García preguntándonos a unos cuantos sobre qué era lo que más nos había gustado del año. Así que puede que este texto tampoco aporte demasiado, aunque intentaré fijarme especialmente en los tebeos que no están apareciendo en todas partes —con motivos fundados para ello, desde luego—. Es, sobra decirlo, un repaso subjetivo y personal, sobre lo que he leído yo, sobre los cómics que me suelen interesar. He leído mucho, lo decía en el otro texto, quizás más que ningún otro año, pero sigo estando muy lejos de controlar todo lo que se publica. Dicho esto, no me enrollo más y voy al tema, de la forma más ordenada que sea capaz.

Lo primero que llama la atención de la producción de 2013 es que se han juntado obras de la mayoría de nombres consagrados del cómic adulto contemporáneo: El rayo mortal de Daniel Clowes, La colmena de Charles Burns, La hermandad de historietistas del Gran Norte de Seth o La infancia de Alan de Emmanuel Guibert son obras que están, en todos los casos, entre lo mejor de la producción de sus autores. Además se ha publicado material inédito de Chester Brown, en El hombrecito, y de Jaime Hernandez en Rocky. De Harvey Pekar —junto a Joseph Remnant— se ha publicado Cleveland. De Eddie Campbell se ha empezado a recuperar su genial Baco. De los grandes americanos prácticamente sólo han faltado a la fiesta Beto, Chris Ware —pero ambos se resarcirán con creces en 2014— y Art Spiegelman, del que, no obstante, sí hemos tenido MetaMaus, un libro imprescindible [Me avisa mi amigo Octavio de que no es de 2013, sino 2012, así que ni eso].

Otra recuperación necesaria ha sido la del Vampir de Joann Sfar, que ha publicado Fulgencio Pimentel, editorial responsable también de publicar en España esa obra inmensa y abrumadora que es Frank, de Jim Woodring. La cuerda del laúd y Fran son los dos libros que se han publicado en 2013, y el segundo de ellos es quizás lo que más me ha impactado de todo el año. Otra obra reseñable de la producción de Fulgencio Pimentel ha sido Todo y nada, una antología de obras breves de Sammy Harkham, un nuevo talento muy a tener en cuenta.

Otra serie que me ha enamorado y se ha convertido en obra de referencia para mí es la Autobiografía de Shigeru Mizuki, al que ya considero casi a la par con Tezuka, del que se ha editado una maravilla, El libro de los insectos humanos. Aunque lo mejor que he leído de Tezuka este año es Ode to Kirihito, que fue publicado en realidad hace bastante tiempo en castellano y hoy no se encuentra fácilmente. Por cerrar con el manga, hay que mencionar a Shintaro Kago, la sensación del momento, del que se han publicado dos volúmenes en España en 2013. De los dos el mejor es Fraction, en mi opinión. Y también quiero acordarme de Yoichi Yokoyama, cuyo fastuoso Garden he leído este año en su edición americana.

No puedo olvidarme tampoco de la brutal, enorme puesta de largo de Anders Nielsen: Grandes preguntas. Otra puesta de largo, aunque más modesta, ha sido Virus tropical, de Power Paola, que me temo que está pasando más desapercibido de lo que merecería.

Otra puesta de largo que se cuenta entre lo mejor del año ha sido el genial Pulir de Nacho García, que nos lleva a entrar en el cómic español por su parte más salvaje y ácrata —no llevo ningún orden, luego me tocará dar vueltas, tranquilos—. La autoedición y el fanzinerismo están viviendo una especie de segunda edad dorada en España, o por lo menos así lo percibo yo. Hay ganas, hay mucho talento, y hay, gracias a la tecnología, capacidad para alcanzar un acabado profesional y distribuirlo con cierta efectividad. Por eso creo que el GRAF, que ha vivido dos ediciones en 2013, es un encuentro necesario para dinamizar todas esas iniciativas. El GRAF y otros encuentros que hay por toda España, claro, que van configurando poco a poco algo parecido a una escena, que quizás algún día logre ser tan sólida como la small press estadounidense, donde yo creo desde hace tiempo que reside una de las claves del cómic contemporáneo. Necesitamos algo así en España, y de momento se están dando buenos pasos, creo yo. Ediciones Valientes ha publicado el quinto número de su fanzine Kovra, además del interesante Playground de Berliac y algunas cosillas de su responsable, Martín López Lam, que también ha publicado Parte de todo esto con De Ponent. Gabriel Corbera ha seguido dejándome alucinado con sus fanzines artesanales, y recientemente he sabido de la existencia de la gente del fanzine Migas, otra cabecera imprescindible en el panorama fanzinero español. De ella ha salido un tebeo muy divertido: Rabo de lagartija/Aquí abajo cabrón, de Gabi y Antoine Le Viril. Joaquín Guirao se ha salido, tanto en su blog como en el fanzine Not Funny 2. Otro fanzine interesante: Solo perros. Y quizás lo que más me ha gustado en cuanto a autoedición se refiere: la caja de Viaje a Maiame, de los responsables del difunto fanzine Adobo.

Sin salir de la edición independiente hay que mencionar a Autsaider Comics, una iniciativa que surgió en 2012 y que este año sigue al pie del cañón. De ellos he leído las dos cajas de minicómics, Verde y Marrón. Hay de todo, claro, pero el nivel medio es muy bueno. Otras empresas que siguen contra viento y marea: ¡Caramba! y Entrecomics Comics. Los primeros creo que han editado al menos tres de los mejores cómics españoles del año. Grandes verdades de la humanidad de Carlos de Diego es una locura maravillosa, El fuego de Miguel B. Núñez es otra, y Esto se ha hecho mil veces de Xabi Tolosa —al que ya seguía desde el año pasado en su blog— ha sido una de las cosas más frescas que le han pasado al tebeo español en 2013. Además, han publicado cuatro Jaimitos nuevos, de entre los cuales destaca el Doctor, doctor de Molg H. En cuanto a la gente de Entrecomics Comics —que son amigos míos, claro—, han publicado un libro precioso de un autor que estaba un poco perdido: Alter y Walter de Pep Brocal. Su otra novedad, también muy interesante, es de otro Pep perdido, en este caso Pep Pérez: … No Option!

Más tebeos de gente joven que se han perdido un poco en el cómputo global del año: Dictadores, de Sergi Puyol e Irkus M. Zeberio. De este último también voy a mencionar, aunque sea hacer trampa, su colaboración en el fanzine Brusio, que es de 2012 pero yo he leído este año: una historia corta sobre Así habló Zaratustra que es de lo más alucinante y rompedor que he visto últimamente. Albert contra Albert, de Arnau Sanz, es un muy buen cómic que creo que no ha recibido el mérito que habría merecido. Sanz también publica los fanzines de Tito. Papel estrujado sí ha tenido eco, desde luego, y es comprensible, porque ha sido un debú notable por parte de Nadar.

Paco Alcázar ha publicado la mejor entrega de Silvio José hasta la fecha con su tercer recopilatorio, mientras que de David Sánchez hemos leído Videojuegos, que no es su mejor cómic, pero a mí me ha encantado. Conspiraciones de José Domingo ha sido, sin duda, uno de los grandes del año. Lo mismo que Beowulf, de Santiago García y David Rubín, una de las novelas gráficas que han «reventado» el final de 2013. Otra ha sido otro retorno a la historieta larga: No os indignéis tanto, de Manel Fontdevila, un libro brillante, que se une a sus viñetas en eldiario.es, imprescindibles para sobrevivir al día a día. Los surcos del azar de Paco Roca es, para mí, su mejor cómic hasta el momento, una maravilla. Mox Nox de Joan Cornellà me ha encantado. Y Nela ha sido la consagración de Rayco Pulido, otro tebeo soberbio. Max no necesita consagrarse a estas alturas, pero en 2013 ha publicado un par de libros, de los cuales el mejor ha sido Paseo astral. Tres puntazos más con los que ha acabado el año: el Potlatch de Danide y Marcos Prior, Crisis (de ansiedad) de Juanjo Saez y Cuaderno de frases encontradas de Juan Berrio.

Vamos a volver a EE. UU., que antes me he dejado cosas. Por ejemplo, el Ark! A Vagrant de Kate Beaton, y la segunda entrega de Pudridero, de Johnny Ryan. He leído algunas cosas interesantes de small press este año, pero lo obvio por estar todo inédito en castellano, espero que no por mucho tiempo. Y metiéndonos ya en el terreno del comic-book, 2013 ha sido el año en el que más series de Marvel he seguido en mucho tiempo. No sólo porque hay muchos autores interesantes, sino también porque han ido apareciendo varias series que van bastante a su aire y pueden seguirse sin demasiados quebraderos de cabeza. La mejor, en mi opinión, es la fantástica Ojo de Halcón de Matt Fraction, David Aja y Javier Pulido. Pero también están FF del mismo Fraction y Mike Allred, el Daredevil de Mark Waid y Chris Samnee, y la Capitana Marvel de Kelly Sue DeConnick y varios dibujantes, entre ellos la excelente Emma Ríos. Inferiores, pero divertidas, han sido el X-Factor de Peter David, que ya toca a su fin, y los All New X-Men de B.M. Bendis y Stuart Immonen. De DC me temo que no he leído nada este año, por lo menos nada reciente. Pero sí he leído y disfrutado mucho Prophet de Brandon Graham, una serie interesantísima.

Creo que eso es todo, o casi todo, porque seguro que me dejo cosas. No he querido meterme mucho en las reediciones, aunque ha habido muchas y muy buenas. Bueno, no me quedo tranquilo si no menciono los libros que está editando Diábolo con material de Jack Kirby y Joe Simon, así como la tercera entrega de Los archivos de Steve Ditko. Bueno, y otro par: Atajos de Martí, imprescindible, y la divertida Las aventuras de Zorgo de Luis Bustos. Y he obviado Panorama, antología de novela gráfica española coordinada por Santiago García, en la que tuve la enorme suerte de colaborar con un montón de reseñas que escribí junto a Alberto García.

Por lo demás, al margen de la conclusión que para mí es obvia de que ha sido un gran año lleno de tebeos excelentes, creo que he leído poco cómic francés, en general. A mí la BD clásica no me va mucho, pero admito que más allá de eso lo he dejado un poquito de lado, y no debería. Que no haya habido cómics de algunos de mis autores fetiches en 2013 no sé si es excusa, pero lo digo, para que conste en acta, y a ver si en 2014 vemos novedades de ellos. También tengo que leer más manga: ha habido un par de obras de Jiro Taniguchi —otro favorito— que seguramente habría podido mencionar en esta lista, al igual que Bakuman o I am a Hero.

Y hablando de héroes, si has llegado hasta aquí eres uno, sin duda. Menudo mazacote me ha quedado al final. Y total, todo para que, seguro, se me hayan olvidado varios tebeos que me han gustado este año. Pero, bueno, ya os sabéis el rollo: no están todos los que son pero son todos los que están. O al revés, no sé. Nunca me aclaro con esto.

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2 thoughts on “2013: Lo mejor de lo mejor.

  1. Hola Gerardo, gran lista.

    Pregunta: de Max se publico Vapor y Paseo Astral ¿el tercero cual es?

    gracias, saludos

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