… No Option! 3 y 4, de Pep Pérez.

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El pasado Graf trajo bajo el brazo, entre otras muchas cosas, los números 3 y 4 del … No Option! de Pep Pérez, publicados por mis amigos de Entrecomics Comics. Básicamente encontramos la misma propuesta que en los dos primeros números: una locura pop que birla con descaro a la ciencia ficción seria sus iconos para pasarlos por un filtro personal absolutamente loco, con un uso del color osado y maravilloso. Al margen de que Pep vaya afinando y se suelte aún más, con páginas de composición audaz y secuencias de acción puramente cinética, si vuelvo sobre … No Option! es porque entre la lectura de los dos primeros y ésta ha pasado algo importante: he podido leer Raúl el Rude: Greatest Hits, un recopilatorio de una serie que Pep Pérez hizo para El Víbora hace años que aparentemente parecía un costumbrismo gamberro y socarrón, con un grupete de amigos que se dedicaban a drogarse y salir de fiesta todos los días de la semana, y a echar un polvo cuando buenamente podían. Pero ahí estaban ya los nazis, aunque eran neonazis más o menos realistas, el sexo lúdico, y las tramas de opereta, incluso con un robot gigante.

Pasemos por alto que, es evidente, Pep ha mejorado mucho como dibujante y ha evolucionado de la línea clara chalandiana a un estilo mucho más personal, y que la elocuencia farlopera de Raúl se ve aquí sustituida por un silencio cósmico, y descubriremos que … No Option! contiene los sueños psicotrópicos de Raúl y su panda, como si ambas series corrieran paralelas y se ubicaran en el mismo universo, como si hubieran sido dibujadas en la misma intemporalidad. La voz de Pep está en ambas y forman parte, en cierta forma, del mismo discurso.

El ritmo no sólo no decae con respecto a los primeros números, sino que acelera, y las diferentes tramas se siguen sucediendo, con algún cruce que nos permite adivinar que serán parte de la misma gran historia. Hay secuencias increíbles: las páginas de «Virus Invaders!!», por ejemplo, que cuentan la lucha de los anticuerpos de la joven clon nazi contra una infección.

Esas páginas son tan alucinantes porque Pep confía toda la fuerza del cómic al impacto visual, a los contrastes que generan los colores planos y a las composiciones de página. La ausencia de texto que comentaba antes no sólo dota de universalidad a lo que se cuenta, sino que, como muy bien señala Daniel Ausente, evita el tono grandilocuente y expositivo que lastra hoy gran parte de los cómics de ci-fi de los setenta y ochenta a los que … No Option! homenajea y al mismo tiempo aniquila, en cierta manera. O no del todo, porque además de posmoderno Pep es creyente y en su pasión desbocada de rayos láseres, naves espaciales y dinosaurios hay coña pero también hay una mirada casi infantil que se maravilla ante las posibilidades del dibujo puro, que me hace pensar en cómo cambia la relación del lector con la obra el hecho de que no haya palabras, en cómo leemos lo que no puede leerse de manera tradicional. La densidad de la lectura es totalmente diferente, todo es más rápido, pero se vuelve con más frecuencia a releer estos tebeos, pensados precisamente para eso, para ser disfrutados, para que entren por los ojos. Son placeres pequeños en su formato, pero que permanecen mucho más allá de su lectura en nuestro córtex cerebral.

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4 thoughts on “… No Option! 3 y 4, de Pep Pérez.

  1. joder Gerardo…que cosa mas chula has escrito! tienes mucho valor de leerte el Raul el Rude, pero has acertado, No Option es el sueño de Raul!!
    Premio!!

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