Culto Charles, de José Ja Ja Ja.

CUBIERTA_JAJAJA.indd

¿De qué planeta ha venido José Ja Ja Ja? No lo sé, pero su Culto Charles me tiene subyugado, y desde hace días busco la manera de meterle mano para escribir un poco sobre él. Es complicado porque dista mucho de ser un cómic convencional y no ofrece demasiadas referencias del medio a las que agarrarse; seguramente si yo tuviera más conocimientos sobre pintura contemporánea o diseño la cosa cambiaría. Pero da lo mismo: hay que ser valiente en esta vida.

De todas formas a primera vista sí vienen a la cabeza referentes: Yokoyama puede ser el más claro, pero también algunos de los autores norteamericanos más vanguardistas. La tentación que se tiene al leerlo es la de calificar a Ja Ja Ja de formalista, pero no es exactamente eso, aunque la peripecia que se cuenta sea mínima; hay contenido, sólo que no es tan evidente ni se expone de manera convencional. Y desde luego la forma es importante. La mayoría de las grandes páginas de Culto Charles no tienen viñetas, sino que son una única imagen con una secuencia, minuciosamente estudiada, y ejecutada con plumilla y tiralíneas. Es un dibujo técnico, tanto que a veces hasta se muestra el papel milimetrado como si fuera una trama. No es de extrañar semejante virtuosismo, volcado en la obsesión por la línea y la geometría, en un arquitecto. Es el tipo de dibujo que suele causar rechazo en los aficionados al cómic más clásico, que cometen el error de calificar como virtuoso o académico solamente el estilo de quien imita a Harold Foster —usando el término «academicismo» con el uso que se le daba en el siglo XIX—, sin darse cuenta de que hay mucha técnica en gente como José Ja Ja Ja y Yokoyama, o incluso en autores de vanguardia como Irkus M. Zeberio o Gabriel Corbera. Otra cosa es que las suyas sean interpretaciones naturalistas de la realidad, pero mezclar eso con el virtuosismo creo que es confundir el culo con las témporas. Aunque, en todo caso, lo que importa aquí es el pulcro universo que dibuja Ja Ja Ja a base de eliminar la tercera dimensión en muchas de las páginas, como si fuera un pintor románico. En Culto Charles, como en las magníficas páginas que incluyó del mismo autor Terry, el fondo de las escenas están situadas en la parte superior de la página, y los personajes se mueven hacia la zona inferior cuando se mueven hacia el primer plano, mientras dejan como rastro a sus yoes pasados, como si lo que en un cómic convencional veríamos en varias viñetas sucesivas aquí se mostrase de forma simultánea. Es un código representativo basado en la descomposición del espacio, con reglas propias pero muy claras, que nos empuja a una nueva forma de codificación de la realidad, a una manera de leer, en definitiva, distinta.

culto charles interior

Todo lo que necesitamos saber de la historia detrás de Culto Charles está en la cubierta, que contiene más texto que todas las páginas interiores juntas. El Culto Charles es una secta fundada en 1960 basándose en la idea de que hay un lugar entre la vida y la muerte «an occult dimension lays in the border between life and death». En el interior se desarrollan las biografías de varios miembros del culto, aunque muchas veces sólo se nos muestran momentos puntuales de su vida, o de su muerte. Fiestas, bailes, batallas navales, partidos de tenis… No son biografías al uso ni entendemos siempre por qué son esos los momentos que se dibujan, salvo por la oportunidad de mostrar determinadas cosas con ese código propio, donde, además, el movimiento es una preocupación central de Ja Ja Ja. La frialdad deliberada con la que desfilan las diferentes historias deja paso a una desarmante y demoledora historia de un niño tuerto y su perro, pero que consigue ese efecto emocional precisamente porque maneja un código que durante todo el tebeo hemos interiorizado: a base de simetrías, repetición y pura puesta en escena.

Culto Charles es un cómic minoritario que asume que lo es. La edición de Fulgencio Pimentel —de 500 copias— lo convierte en un objeto bello y de aspecto único, pero también refuerza esa sensación. No es un problema, por supuesto, ni le estoy poniendo ninguna pega al libro por esta cuestión. Al contrario: me parece algo a celebrar que se estén editando cada vez más obras como ésta, que se esté dando salida a un cómic de vanguardia, a esa posnovela gráfica que en España estaba tardando en arrancar, por motivos cronológicos obvios. Durante demasiado tiempo hemos interiorizado el discurso del cómic para masas y para todo tipo de público como forma de ampliar mercado y hacer industria. Pero cosas como Culto Charles también hacen industria y llegan a un lector que seguramente no estará en absoluto interesado en esas obras para todos los públicos. Aquí tiene que caber todo el mundo. Y autores como José Ja Ja Ja, ahora mismo, me parecen imprescindibles.

Anuncios

3 thoughts on “Culto Charles, de José Ja Ja Ja.

  1. Gracias, gracias y más gracias. Algún día, si tenemos oportunidad de conocernos, tomando un café, te contaré mis verdaderas referencias Gerardo, que como bien has deducido, preceden del arte y la pintura. Estoy sin palabras y con una lágrima 🙂

    1. Hola, José, qué sorpresa! Un placer saludarte. Si coincidimos, que seguro que lo hacemos tarde o temprano, será un placer echar un rato de charla y que me cuentes. Mientras estaré pendiente de lo que vayas haciendo.

      ¡Un saludo!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s