Orgullo y satisfacción 6, de VVAA.

OyS-6

El número 6 de Orgullo y satisfacción se abre con una portada que incluye un ominoso aviso a navegantes de Bernardo Vergara y con el habitual editorial dibujado, donde esta vez es Albert Monteys quien da voz a las virtuales reuniones del consejo de la revista. Esta vez no informa sobre eventos ni lanza las campanas al vuelo, más allá de dar el dato de los 5.000 suscriptores —repito: cinco mil señores y señoras que en la España de 2015 pagan por contenidos digitales. Una barbaridad—, sino que reflexiona de un modo casi serio sobre la labor del humor en estos tiempos. Bajo la sombra y el impacto del atentado sangriento contra Charlie Hebdo, los responsables de OyS asumen la exigencia de la gente que lo está pasando mal, como dice el Fontdevila dibujado. Me ha gustado mucho encontrarme con esa idea nada más abrir el número, porque creo que, independientemente del rumbo que tome la revista —que va diversificando sus temáticas, con acierto—, es ése el punto de compromiso que la acompaña desde su nacimiento, y de hecho está en el centro de su fundación. Me gusta que no lo pierdan de vista nunca.(ACTUALIZACIÓN: Eeejem; me parece que a veces no vivo en este planeta y no había visto este vídeo que parodia el editorial y que me acaban de pasar. Ahora lo veo de una forma un poco distinta, digámoslo así.)

Es un buen número, en el que se sigue asentando el modelo de revista que quieren sus creadores y se afina con los contenidos, que logran un equilibrio casi perfecto entre actualidad política variada, series más o menos independientes y el dosier monográfico. El éxito de una publicación periódica de humor no está tanto en inventar la rueda en cada número y dejar a todo el mundo sorprendido, sino en conjugar las sorpresas y los contenidos mediáticos —por ejemplo, el retorno de Silvio José del número 5— con una rutina atractiva por sí misma. Y leer OyS se ha convertido en un gustazo. Uno lee buscando lo que más le gusta pero acaba leyendo todo porque el nivel medio es el que corresponde a la calidad de sus autores y a la exigencia que se imponen, pero, además, lee sabiendo que va a a sorprenderse, que siempre va a haber alguno que va a ir un poquito más allá del límite, que siempre habrá algo que nos recuerde que determinadas cosas sólo son posibles en una revista independiente alejada de grupos mediáticos, bancos y controles políticos.

Y en este número 6, sin duda, es Alberto González Vázquez quien cumple este papel con su historia del polvo entre Aznar —posbigotito— y Botella, en el que el primero le pide a la segunda que se haga la muerta. Tal cual. Bueno, así empieza. Cómpo acaba no voy a decirlo. Pero no hay palabras para describir el asco que provoca, claro. Sin embargo la mayor trasgresión del autor no está ahí, sino en algo aún más perverso y sutil: provocarnos empatía por Ana Botella. Eso es propio de un genio.

El conjunto de contenidos está muy marcado por las mentiras descaradas en torno a la recuperación y el recorte bestial de libertades que estamos sufriendo. Realmente es necesario decir alto y claro que la policía, en España, se excede más de la cuenta, y que el nuevo código penal abre la puerta a abusos aún mayores. El dosier está dedicado a la ley mordaza y en él están muy bien Mel, que trata las devoluciones en caliente de Melilla y la maniobra del gobierno para legalizar semejante aberración, Vergara y el cachondeo de no poder fotografías ni filmar agentes de policía, y Monteys con un repaso a la ley magistral.

Monteys, de hecho, me parece el más inspirado en este número, porque además de esas páginas firma una entrega de «El show de Albert Monteys» excelente, que trata sobre las dudas del autor ante su trabajo y la necesidad de feedback, más unas páginas sobre la estrategia más reciente del PP para negar la crisis demoledoras y llenas de rabia, sin perder por eso el ingenio fino que caracteriza a Monteys.

Fontdevila se limita en este número a sus dos series y a algún chiste de una página, alguno bastante impactante. Pero lo que más me ha gustado es la historia de «Adonis, activista de la pista», la mejor hasta el momento de la serie, en la que Fontdevila expone su postura frente a las caricaturas de Mahoma y asume sus dudas y miedos de manera brillante y sincera.

Paco Alcázar y Manuel Bartual, por su parte, siguen explorando sus series nuevas y ofrecen muy buenas entregas. Alcázar además recupera a otro personaje mítico. Luis Bustos no deslumbra como en anteriores números con despliegues impresionantes, pero su running gag de Willy Toledo, quizás el personaje de izquierdas más parodiable del panorama actual, es hilarante, por verdadero. No hay exageración en el personaje. Por el contrario, la nueva serie de Vergara, siendo sincero, no me ha parecido tan buena como sus aportaciones sobre política, pero las series suelen tardar en arrancar y hay que valorarla más a largo plazo.

Más cosas que me han gustado mucho: la genial entrega de «Tebeos basura» de Paco Sordo en torno al embarazo, el texto de John Tones sobre las reacciones al atentado contra Charlie Hebdo, «¡La prensa!» de Iu Forn, que retoma la labor que hacía en El Jueves comentando titulares, un chiste de Toni sobre la donación a partidos con mucha gracia, el chiste sobre las multas por fumar porros de Alcázar, la tira de Triz sobre el recientemente descubierto macarrismo del papa Francisco…

En conjunto, casi todos los autores están cómodos y dando lo mejor de sí; otra cuestión es, por supuesto, los gustos personales. Parece mentira, pero OyS lleva ya seis meses en el mercado y se ha asentado totalmente estrechando el lazo con los lectores y ofreciendo una calidad que acompañan de una libertad real de la que son conscientes en cada viñeta, y que saben cuándo usar para romper tabúes desde sus propios intereses y estilos.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s