La última aventura, de Josep Busquet y Javi de Castro.

Portada_LaUltimaAventura

A principios de este año el prolífico guionista Josep Busquet y el prometedor dibujante Javi de Castro unieron fuerzas en La última aventura, que he podido leer recientemente. Se trata de un cómic pulcro en su acabado, el primer trabajo extenso y profesional de un de Castro que se nota volcado en él. No experimenta gráficamente tanto como en algunos cómics cortos en solitario, pero este libro tampoco le pide eso. Y en su estilo, esa especie de neolínea clara mezclada con cartoon, está soberbio. Su dibujo es el soporte perfecto para una historia que, en manos más clásicas, seguramente habría fracasado en la revisión que plantea de un género con escasa tradición en España.

El guión de Busquet presenta a un grupo de viejos exploradores, mitad actores y actrices y mitad aventureros, que fueron increíblemente populares en un momento del pasado —acierta el guión al no situar demasiado exactamente los hechos— con sus películas cutres y sus aventuras de cartón piedra. Algunos son auténticos, como Zannia, una mujer salvaje arquetípica que, pasados los tiempos gloriosos, se aburre y engorda en el mundo real. A todos ellos los reune un friki, hijo de un mafioso y podrido de pasta, que está dispuesto a gastarse la que haga falta para cumplir su sueño húmedo de coleccionista loco: rodar una última película con todos sus ídolos.

La mirada entre crepuscular y desmitificadora sobre los héroes es conocida; hay, por ejemplo mucho de Watchmen en la premisa de La última aventura. Sin embargo Busquet introduce una novedad interesante: muchos de los protagonistas de esta historia nunca fueron héroes brillantes, sino farsantes o profesionales del cine. Por eso todo resulta más patético: el pasado que el friki de Nick Rivers quiere resucitar es uno que, en realidad, jamás existió. Irónicamente, Rivers rechaza llamar a su película La última aventura porque le suena… a lo que finalmente sucede en el mundo real.

Ese final irónico, y el clímax de sangre y muerte que lo precede, son lo que más me ha gustado de este cómic. El tono humorístico y costumbrista con el que se van desarrollando los acontecimientos, lo pocho de todo, de repente gira a un final brusco y brutal, que apaga cualquier atisbo de mirada nostálgica hacia el pasado o la ficción en la que la convertimos. Echo en falta, eso sí, una mayor profundidad en los personajes, al menos en algunos, aunque los diálogos de Busquet aportan mucho color. En general, tengo la sensación de que falta algo de pausa, algo más de desarrollo en lo que sería el segundo acto de una narración que, en su estructura, en realidad es muy clásica. Tal vez unas cincuenta páginas más le habrían dado algo más de aire a la trama, y más de alma a los personajes más secundarios, aunque La última aventura no deja de ser por ello una reflexión interesante sobre los ídolos y la mitomanía, y una lectura divertida, fantásticamente dibujada por alguien cuyo talento va exigiendo que le quitemos ya la etiqueta de promesa para considerarlo una rotunda realidad.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s