Contigo nunca, de Borja Crespo

contigonunca

Quienes recuerden los trabajos de Borja Crespo en la órbita de la línea tremenda que alojó Subterfuge tal vez se sorprendan al descubrir estos no tan conocidos relatos que el autor realizó poco después, al inicio del siglo XXI, en los que descubrimos una faceta íntima, pero, de algún modo igualmente perturbadora. Se trata de un puñado de historias cortas —algunas pistoletazos de una página— que ahora recupera, con acierto, Libros de autoengaño, bajo el nombre de Contigo nunca, título evocador y abierto que encaja como anillo al dedo con el espíritu poético y algo oscuro de las piezas originales.

Recuerdo comprar El cielo más alto en su edición original publicada por Aralia en 2002, un momento en el que estaba ampliando cada vez más mis lecturas. En la misma colección en la que descubrí a Fermín Solís —con No te quiero pero te amo un poco—, encontraba un rara avis, un tebeo sobre emociones y relaciones, que no rehuía símbolos y recursos de lo que no sé si entonces ya podía llamarse estética emo, pero que tenía personalidad propia y un poso de autenticidad y cierta amargura muy llamativa.

Releer ese trabajo y descubrir los que desconocía ha demostrado que más allá de la coyuntura de aquel momento tan complicado para el cómic español independiente, la obra de Crespo tiene aún valor. Con un dibujo sencillo, utiliza recursos narrativos interesantes, como el uso del texto con fines estéticos, o la repetición de viñetas negras. Muchas veces, las páginas presentan dos rostros opuestos de perfil, que dialogan entre sí de forma simbólica. Juegos de palabras y frases sorprendentemente líricas se mezclan de un modo que funciona porque estas historias son, ante todo, sinceras. Y no me refiero a la sinceridad del artista y su fidelidad a unos hechos reales que carecen de importancia, sino al resultado final: los personajes de Crespo expresan sus sentimientos de forma clara y directa, lo cual provoca siempre un resultado: una pareja se une, por ejemplo, u otra se separa.

«Dibujos de cristal» y «Corazón de plastilina» se sumergen en los recuerdos infantiles y adolescentes. Son las páginas de cómic más elaboradas, y en ellas el recuerdo real se mezcla con los sueños y la fantasía, de un modo que, gracias al dibujo, resulta de lo más natural, aunque, vistas con perspectiva, creo que a día de hoy me parecen mejores las historias breves sobre relaciones, rotundas y concisas, ejercicios de síntesis narrativa admirables: detrás de cada página existe una historia previa que tenemos que imaginar.

El libro incluye una historia que, de algún modo, sirve de colofón a este repaso por una etapa muy concreta de la vida artística de Borja Crespo: «Todo lo que te he dicho es mentira». Se trata de material inédito con texto del propio Crespo y dibujos de Klari Moreno, en su registro más sintético. El registro es más cercano a los textos actuales del autor, más duro, y por ello se genera un contraste bastante significativo con el material anterior, como si sirviera, de algún modo, como prueba gráfica de lo que han cambiados los tiempos, y el propio autor.

La recuperación del material incluido en Contigo nunca ha sido toda una sorpresa por parte de Libros de autoengaño; ojalá fuera la primera de muchas obras que en aquel tiempo tuvieron un recorrido cortísimo en ser traídas al presente.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s