¡Universo! 5: ¡La Cristina del futuro!, de Albert Monteys

universo-5

Lo que está consiguiendo Albert Monteys con ¡Universo! tiene valor por muchos motivos. Uno de ellos, nada desdeñable, es que supone un cambio en su producción que no sería fácil de asumir para la mayoría: pasar de dibujar piezas breves de humor a hacer historias largas de ciencia ficción relativamente hardcore no debe de ser sencillo. Sin embargo, Monteys empezó a muy buen nivel y, aunque hay entregas mejores que otras, lo ha mantenido durante cinco números, de periodicidad, eso sí, irregular.

Y así llegamos a ¡La Cristina del mañana!, el quinto número de este cómic digital. Para mí, el mejor hasta el momento, el más redondo y atrevido. Y no era nada fácil, porque con él Monteys se sumerge en las paradojas temporales, un terreno siempre pantanoso y en el que es muy complicado esquivar las trampas narrativas. Sin embargo, en esta historia todo está bien cerrado, y la premisa de partida se desarrolla siempre de manera consecuente. Todo empieza con un experimento que se lleva a cabo sin demasiadas medidas de seguridad en Industrias Wortham, la multinacional que suele aparecer como telón de fondo en la serie —siempre hay cierta carga de crítica social en ¡Universo!—. Algo sale mal, y Cristina Alana, empleada de la empresa sufre un desfase temporal: comienza a vivir un minuto y medio en el futuro. Lejos de ser un efecto pasajero, el desfase se va haciendo cada vez más grande, de modo que Cristina está cada vez más alejada de su pareja. En la historia, Monteys se centra en cómo afecta eso a ambos, para lo cual se vale de elementos gráficos —la superposición de viñetas sobre un marco amplio, el contraste de colores para marcar si la acción de cada cuadro transcurre en el presente o en el futuro— y consigue excelentes resultados: el código que utiliza es redondo, y en todo momento transmite lo que debe, sin que haya ninguna página confusa. Lo mismo puede decirse de la lógica del constructo narrativo: la manera en la que Cristina tiene que comunicarse con su marido, a través de mensajes que se van dejando para que el otro los encuentre cuando su línea temporal alcance su presente, es perfecta y totalmente coherente.

Pero todo eso, lejos de ser un mero mecanismo narrativo está puesto al servicio de lo íntimo: es un relato muy emotivo, que se centra en los efectos personales para una pareja, que intenta seguir queriéndose aunque el tiempo la esté separando. Monteys no suele emplear un registro tan dramático, pero lo domina tanto como para ofrecer momentos verdaderamente duros. «A veces no sé si todavía la quiero», llega a confesar el marido. El holograma digitalizado del suegro sirve de contrapunto cómico, para aliviar la tensión de alguna escena.

La inevitabilidad del futuro es un concepto que está siempre presente, y que tiene un peso decisivo en el desenlace, sutilmente anticipado con una maniobra que sólo revela su sentido cuando llegamos al final, como debe ser. Es el mejor ejemplo de la pieza de relojería que ha armado Monteys en uno de sus mejores y más hermosos trabajos.

Anuncios

2 thoughts on “¡Universo! 5: ¡La Cristina del futuro!, de Albert Monteys

  1. Pingback: Mi 2016

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s